me pesa tu deceso innecesario
tu pérdida de vuelo y ligereza
por mucho que la tierra nos sea leve
...
Hay días en que uno se levanta con ganas de gritarle al mundo las verdades como puños a la cara; otros en que preferirías susurrártelas al ombligo: verdades pequeñas, tan íntimas que duelen o que nos ruborizan. Quien llegue hasta aquí encontrará rendijas, abiertas como una mancha de luz, como líneas de luz para guardar el equilibrio.
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2 comentarios:
La tierra de leve no tiene nada. Eso es una consolación que nos intentar colar cada dos por tres.
¡Pobre bicho!
eata foto es una pasada! tc
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