Los textos e imágenes del blog pertenecen al autor del mismo, salvo que se cite expresamente lo contrario.

jueves, 21 de mayo de 2009

Silencio roto

Saltamuertes doméstica (Herencia, 2009)

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por qué gemir me dueles
y arañarse los párpados
si con decir no estás
...............................es suficiente
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martes, 31 de marzo de 2009

Francisco José Martínez Morán: Tras la puerta tapiada

En San Sebastián de los Reyes, marzo de 2006.



ACTA DEL JURADO
DEL XXIV PREMIO DE POESÍA HIPERIÓN



Reunido en la ciudad de Madrid, para examinar los libros finalistas de la XXIV convocatoria del Premio de Poesía Hiperión, un Jurado compuesto por los poetas Francisco Castaño, Luis García Montero, Almudena Guzmán, Jesús Munárriz, Benjamín Prado y Jenaro Talens, tras las correspondientes deliberaciones, decide por mayoría proclamar ganador único de esta edición del citado premio el libro



TRAS LA PUERTA TAPIADA,
del que es autor Francisco José Martínez Morán



Y para que conste, firman la presente acta en Madrid el día 21 de marzo de 2009, Día Mundial de la Poesía.

¡Enhorabuena... para todos!

lunes, 16 de febrero de 2009

Inframundo

La escala de Jacob (Madrid, 2009)


Mi vida se va en trenes y autobuses
estaciones de paso donde nadie
me despide
.....................rutina hasta partir
prosaico hasta el viaje ...del que no
se vuelve nunca el mismo

domingo, 15 de febrero de 2009

El silencio de Verlaine

Nubes I (El Escorial, 2008)

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De la musique avant toute chose
........................................la música
su grito luminoso
.......................y de entre toda
la música ..... el silencio ......la destreza
de desaparecer y no dejar
sino un trazo invisible de evidente
pulcritud
............sin exceso .....sin hacerse
notar ....sin una sola mancha
....................................firme
como una voz de mando suspendida
del aire....................nunca dicha

como un fuego
pero dulce en las alas o el vacío
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jueves, 12 de febrero de 2009

Julio César Navarro: Todo sigue así


Ayer acudí a rendir póstumo homenaje a Julio César Navarro. Como muchos de los que colaboraron en el emotivo acto, en donde se leyeron textos a él dedicados y otros escritos por el aún joven poeta recién publicados en el libro Todo sigue así (Editorial Sloper, Palma de Mallorca, 2009) no conocí a Julio, con el que quizá me crucé en alguno de los muchos encuentros con Jesús Urceloy, a quien aprecio desde hace años, ignorante de los valores literarios que aquel muchacho, por lo que se dijo en la Asociación de Escritores de Leganitos, sonriente y vital, poseía de un modo natural y pulía en los talleres del maestro Urceloy. He leído el libro, que reúne en un solo volumen su obra completa, y he entendido por qué quedara finalista del Premio de Poesía Ciudad de Torrevieja 2007. Se percibe en su evolución una insaciable búsqueda, que ya daba frutos, tristemente frustrados por su temprana muerte. Jesús hizo fácil lo difícil y nos trasladó a todos su amistad, su mirada sinceramente conmovida y su aprecio por la poesía de Julio, publicada y presentada con primor. Todos aquellos que deseéis un ejemplar del libro seguro que podéis conseguirlo contactando con Urceloy, además de en las más selectas librerías, de esas que aún conserven una sección de poesía. Merece la pena.

lunes, 9 de febrero de 2009

ARCO 09

Portaobjetos: Antártida (Madrid, 2009)

domingo, 1 de febrero de 2009

Lecturas de largo recorrido: Caídos ángeles


Recibí tarde la invitación a la presentación de Caídos ángeles, de Carlos Aganzo (Ed. Algaida, Sevilla, 2008), finalista del V Premio de Poesía Ateneo de Sevilla, y he tenido desde entonces hasta hoy clavada en la memoria esta espina honda.
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Ya desde la portada, el tríptico del arcángel de Susana Saura me invitaba a abrir aquella antigua puerta que hay en cada libro y que en este, de inmediato, sin un solo chirrido ni media discordancia, me arrastró al vuelo y caída de los ángeles que alguna vez fuimos y que hoy, desorientados, con alas doloridas, de tropiezo en tropiezo, derribamos el mundo. En nombre tantas veces del bien, de algún dios, de algún rencor, de alguna fidelidad mal entendida, el hombre tocado por las alas negras de la ira camina torpemente, con malicia o -lo que a menudo es peor- sin ella, haciendo añicos la escasa luz del túnel.

En esta involución general encarnada de manera singular por reconocidos caídos ejemplares, algunos, que Carlos Aganzo llama 'héroes', intuyen un puente perdido en la niebla de las palabras y se disponen a cruzar, a ascender, a recuperar en realidad lo que es más suyo: ese fuego prometeico que siempre es interior y siempre generoso. Frente a los ángeles caídos, los héroes descubren que su única misión es "vivir y ser vivido", y que "no hay victoria si no es para los otros". Y ya está todo dicho.

Eso sí, no de cualquier manera; con una musicalidad penetrante de diván y la cálida luminosidad de nuestro multicultural mediterráneo.

Si después de leerlo no crecen de nuevo las alas, y con ellas las ganas de sobrevolar el mundo, con toda probabilidad será eso signo de extremo agotamiento, fruto de una prolongada inmovilidad, o quién sabe si de una ya irreversible amputación.


Al hilo de su lectura a mí me nacieron estos versos, movido por el extremecimiento ('extremo mecimiento'):


aún ángeles de carne
para la consolación
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la sed .....la fiebre..... el acaso
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itinerario o promesa
de labios
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............. nunca inocentes
.
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un roce anunciado y terco
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suspenso y tenso en el aire
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huïda o pronunciación
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